CAPITULO 1 SIN PALABRAS
FUEGO DE MEDIANOCHE
(AMOR ENTRE LUZ Y
SOMBRA)
Novela Gótica
Derechos reservados: Alejandrina Arias
(Athenea IntheNIght)
CAPITULO 1: SIN PALABRAS
La habitación esta oscura, solo en el centro de la misma se
mueve juguetona una llama de fuego alimentada por una vela, la cual descansa en una mesa de ébano, y
junto a ella la figura de un hombre pálido, reclinado en un sofá con apariencia
del siglo XIX….. Al ver esa habitación es como si el tiempo se hubiera
detenido. Solo de vez en cuando se oyen sus suspiros y algunas exclamaciones.
“La sangre corre por mis venas,
mientras este cuerpo yace casi perene recostado junto al cuerpo de… ya… sin
vida…”
Lee esas líneas con un profundo dolor que no ha cesado a
través del tiempo
— ¿y que seguía después? ¿Por qué esa carta la dejó
inconclusa?— se lo pregunta una y otra vez con un tonto que marca la gravedad
de su angustia
Carlos se encuentra melancólico pensando e interrogándose lo mismo una y otra vez, como si de
cuestionarse tanto, pudiera rápido encontrar las respuestas. Pero no obtiene
nada más que un dolor que se va haciendo más y más agudo.
Esta solo en su habitación, la casa en sí está completamente
vacía y marcando en todo su interior un atmosfera, que por los adornos y la
luminosidad se antojan tétricos.
Carlos ya no puede seguir escribiendo, las manos le
tiemblan, intenta hacer algunas anotaciones y sacar conclusiones sobre… sobre
todo lo relacionado a la desaparición de su novia. Motivos que aún lo
atormentan; el recuerdo de Clarisa, se desconcentra de sus anotaciones y
absorto está leyendo estas breves líneas
de la carta que ella hizo antes de… irse…
Sin poderlo un hondo lamento sale desde sus entrañas, han
pasado 17 años y no logra olvidarla, saca de su cartera una fotografía de ella,
ya está algo gastada por tanto años y tantas veces que la ha tenido entre sus
manos, voltea la fotografía y lee una frase de amor que ella le dedicó hace
tanto tiempo. Lo lee, mira la fotografía y relee de nuevo la última frase de
esa carta que por más que la lee parece inconclusa.
Una carta para él que esta inconclusa, un poema que le
dedico días antes, y la extraña desaparición de ella, porque, porque ella no pudo
haber muerto como todos dice. A su lado
tiene también ese poema de amor, lo lee de nuevo. Sus ojos han traspasado
tantas veces esos versos tantas veces que ya se los sabe de memoria, pero aun
así, le gusta leerlos una y otra vez… Es
como si el leer esos sentimientos que le
dedicó se sintiera vivo de nuevo, pero una
vida amarga y acida, un estilo de vida que él escogió y del cual no
quiere saber.
Esos escasos renglones son los últimos que escribió su novia
antes de ¿morir?, Ah sí en aquellos momentos, él hubiera podido salvarla, si en
aquellos tiempos tuviera los conocimientos de hoy, no se hubieran
separado…. Aunque de eso ya hace tanto
tiempo…. Deja pasar los minutos leyendo ese poema ya por enésima vez, mientras
oye música rock, la más bien llamada rock gótico o Deathrock….
A Carlos siempre le
gusta vestir de negro, y si no fuera por su trabajo, andaría con el pelo largo,
y con las uñas, boca y ojos pintados de negro…. Le encantan leer, le fascina la
cultura, pero en especial la Gótica, pasa su tiempo libre leyendo Edgar Allan
Poe, Lord Byron, Percy Shelly, entre muchos otros autores….
Sus pensamientos se le van n el poema del cuervo de Edgar
Allan Poe, que tantas veces ha leído. Sin embargo, a veces piensa que el cuervo
no es solo un pájaro, puede ser que a veces es un demonio que no está dispuesto
a dejarlo ir
Pero en esos momentos solo piensa en su ex novia que hace
tanto tiempo ya se fue…… Clarisa lástima
que esa vez de su “muerte” fue hace 17 años. Hoy Carlos ya puede decir que 37 veces ha tenido su
cumpleaños. Su tiempo se le va en su trabajo, leyendo o haciendo ejercicio,
cada que puede ver por internet –porque no tiene tiempo de ir a los museos—
pinturas y esculturas del arte gótico, o en ocasiones estudia textos de
metafísica, antropología e historia.
A veces parece resignado a la perdida de Clarisa, a veces
parece que la olvida, pero otras veces parece que tiene terribles
pesadillas a causa de su desaparición,
unos dicen que está muerta, y otros simplemente que está desaparecida. La
versión oficial es que ella se suicidó ¿pero cómo puede decirse eso si no se
cuenta con el cuerpo? ¡Si al menos el pudiera encontrar su cuerpo! Otra cosa muy distinta pasaría. ¡ESTARIAN
ELLOS DOS JUNTOS! De alguna manera u otra los dos estuvieran unidos. Él seguiría su camino, o ¡Él la traería al suyo!
— ¿Y si la alcanzo en su viaje? ¿Y si me voy con ella de una
vez?... Pero como, sino se dónde está. No ¡No!
Siento que debo seguir vagando en esta vida, y… ¡No, eso no es posible!
Ni lo otro tampoco, A pesar del dolor debo seguir con mis pesquisas tal vez descubra el misterio de su ida… si ni
siquiera estoy seguro de nada— le da un
gran sorbo a su café y sigue leyendo uno de los cuentos de “Edgar Allan Poe”
Pero… Carlos para su
lectura y sigue recordando:
Aquella vez, él
estaba por graduarse, él tuvo que hacer un viaje, que en su tiempo le pareció
importante... Ya son muchas las veces que él se ha arrepentido de... De…. Como
si al Arrepentirse y recordar el pasado en contadas ocasiones lo hicieran
recuperarla… ¡No puede evitar sentirse responsable por su ida!
Lo peor es que ni su cuerpo pudo encontrar en aquel
entonces, una fuerza desconocida, un
acontecimiento extraño... “algo que nadie se explica” hizo desaparecer su
cuerpo, sus padres y algunos miembros de justicia de “su planeta”—como él lo
llama— la buscaron por un tiempo, pero no sentían ni siquiera su cuerpo vital.
—En fin— Se dice a sí mismo— Ya debo dejar de pensar en
ella, debo olvidarla— Pero sigue recordándola… ya son las 4 de la mañana y
decide deambular un rato por la ciudad.
Carlos Santos “que de santo no tiene nada, como él mismo se
dice” es un hombre muy delgado,
mide 1.82 metros, su color de
piel es tan blanco que a veces parece pálido, pues casi no se expone al sol,
Pero lo más extraño de todo son sus ojos; de un tono casi violeta que cuando
está a la luz del sol se puede ver de un tono rojizo. Pero esto nadie lo sabe…
siempre usa pupilentes de un color negro, por lo tanto nadie lo nota. Su cabello es lacio de color negro también.
Cuando esta solo le gusta vestirse con ropa que usaba la aristocracia en los
siglos XIX. A veces parecía que se había quedado en los siglos pasados, pero
eso era solo cuando tenía tiempo libre, en
su trabajo como no le quedaba de otra se iba vestido normal
Pero su personalidad es lo más raro de todo, introvertido, o
al menos eso es lo que parece pues de tan serio y callado no habla con nadie,
solo lo elemental para cuestiones de trabajo. Por lo tanto no tiene muchos
amigos. Hasta eso que se nota muy inteligente, es médico internista, muy
dedicado a su trabajo y a pesar de su seriedad se gana el respeto y la
admiración de sus pacientes.
Lleva 17 años haciendo lo mismo, a pasar de sus andanzas de madrugada no han
menguado su trabajo como médico internista en el hospital civil de la ciudad de
Guadalajara. Sin saberlo porque tiene la
ligera sospecha que ahí puede encontrar al menos un rastro de ella… Pero…
¿Cómo? ¿O por qué exactamente? Eso ni él lo sabe, está ahí por una corazonada.
Carlos siempre ha sido un muchacho muy
serio y silencioso, siempre viste de negro tiene poca comunicación con el
personal médico, y por ende poca amistad. Pero desde hace un año hay una
persona que se ganó su simpática es Xavier, un muchacho que de alguna manera se
parece a él. También lucha por el amor, y Carlos trata de hacer lo más que puede para
ayudarlos
“Llorar ya no puede, pues la vida se le iba de sus manos y en un último
suspiro, está a punto de cerrar sus ojos…. La luz proviene y el destino esta por
juntar o separar sus vidas”
Se dice de memoria una parte de la última carta de Clarisa
Ya han pasado dos días y sigue con las mismas prácticas. Hoy
le toca guardia, justamente está comenzando un
viernes 13, son las 2 de la mañana, está haciendo una ronda en el
departamento de terapia intensiva. En una de las últimas habitaciones, ve algo que le llama la atención desde lejos,
ve sangre… la sabana de la cama esta
manchada
— ¡Eso no debería de ser!— Se alarma Carlos
La sangre mancha las
blancas sabanas. El cuerpo de Xavier se inclina junto al de su Lucrecia…. Aquel cuarto del hospital civil, es adornado
por los rayos de la luna, quien en un último intento, parece que el astro,
quiere mantener cálido el cuerpo de ella… Xavier acaba de desconectar las
maquinas…. Carlos desde la entrada alcanza
percibir todo y se acerca velozmente:
Ve con horror que
Xavier poco apoco se está queriendo cortar su pecho, recostado sobre el
cuerpo de su novia, por eso es que la
sangre está comenzando a correr. De inmediato separa su cuerpo del de ella,
Xavier quiere protestar, pero lo ignora,
Carlos le quita el cuchillo y con voz autoritaria, le dice:
—Tú te quedas aquí—
Xavier es un joven que se ha granjeado la confianza de
Carlos, algo que muy pocos han logrado; sorprendido, siente como de un fuerte
manotazo le quita el doctor su navaja y de inmediato va y conecta las máquinas
de nuevo, ya que se cerciora que todo está
normal, mira a su joven amigo entre molesto y sorprendido. Revisa la reciente
herida que se hizo en el pecho, muy cerca de su corazón. No es muy profunda,
afortunadamente el medico llego a tiempo para evitar que la herida se hiciera más
profunda.
Xavier pide su navaja, mientras que Carlos se niega
rotundamente va presurosamente por gasa, algo de alcohol, y algunas otros
utensilios de curación, regresa con Xavier y sin decirle nada más, comienza a
curarlo, Xavier no dice nada, se encuentra un poco apenado, mientras que el
medico de vez en vez le reprende por lo que quiso hacer…. Pero en el fondo lo
comprende:
“Tan fácil que es quitarnos la vida y tratar de ir tras la
persona que amamos, se dice recordando a
su Clarisa
La historia de Xavier también es algo complicada… pero
también él sabe lo que es estar enamorado y sufrir por amor:
Una unión que se convirtió en tragedia hace dos años, ella y
el, en conjunción de una gran historia de amor con Lucrecia su novia. Ella de
28 años, él de 18 años ¡10 años de diferencia! Algo que la conservadora familia
de Xavier no quisieron aceptar ella toda
una profesionista, una contadora que trabajaba en el despecha de Sergio
Villafañez, el padre de Xavier.
Lucrecia desde su accidente ha estado conectada a maquinas,
solo por ellas puede permanecer con vida, lleva un año sin abrir los ojos… marcada con una identidad falsa, todo ello
idea de Xavier, fue lo único que se le ocurrió para poder esconderse mejor de
la persecución de su padre, todo su amor se transformó en obsesión, lo cual lo
hizo apartarse de todo el mundo. El
hospital al principio lo transformó en su refugio. Hábilmente con ayuda de unos
contactos, Lucrecia quedó registrada como María, y a él todos lo conocen como
José, todos menos Carlos, quien ya se ha hecho un buen amigo suyo.
Cuando Xavier conoció a Lucrecia apenas era un estudiante de
17 años que estudiaba la preparatoria,
cuando conoció a Lucrecia, de inmediato hubo empatía en los dos y al
poco tiempo se hicieron novios, pero a escondidas, pues él era menor de edad….
Cuando termino el bachillerato y cumplió su mayoría de edad decidió contárselo a sus padres quienes en ese momento confiaba
mucho en ellos, pero para su sorpresa se opusieron rotundamente alegando que
era mucha la diferencia de edad y otros
pretextos que para Xavier le parecieron insulsos, La negativa de sus padres lo hicieron
aferrarse más a ella.
Mientras Xavier es curado por Carlos, mira cuidadosamente a Lucrecia, antes ella estaba
tan llena de vida, pero ahora…. ahora esta como un bulto durmiente, que si no
fuera por los doctores desde cuando estaría muerta…. Ver a la paciente a altas
hora de la noche y con media luz, y además del intento de suicido, le da al
lugar un ambiente tétrico y conmovedor, una atmosfera se desprende que a más de
uno conmovería, pero Carlos aunque impidió todo se muestra tranquilo y sin
demostrar ni una sola emoción. Prosigue la curación con tranquilidad
Pero Xavier piensa en las últimas entrevistas que ha tenido
con los doctores de su novia, ellos le comentan de la opción de desconectarla,
no ha mostrado signos de recuperación en todo el tiempo y el muchacho solo se está
desgastando anímicamente. Xavier al principio se negó, pero ante tantos
argumentos que le dieron…. Cree que lo mejor es dejar que ella se vaya, pero
irse él con ella, porque la soledad no la concibe, y menos desde que la
conoció. Esto lo llevó a buscar el intento de muerte de los dos, intento de
suicidio que Carlos por supuesto impidió….
El joven trata de razonar con el doctor para que le permita de nuevo
buscar su muerte
En esa vieja habitación está registrada una gran historia de
amor, ruegos, plegarias, lamentos, recuerdos de su vida y sobre todo de aquel
trágico accidente que lleva tatuado en sus recuerdos y en su alma: pues aquella
vez, hace ya dos años el carro en el que viajaban Xavier y Lucrecia a gran
velocidad se precipito en un abismo en las afueras de la ciudad, lo peor es que
el muchacho ya no bien recuerda de que iban discutiendo…. “De seguro alguna
tontería” se dice él... Del accidente él salió con algunos golpes, pero su
novia se golpeó fuertemente la cabeza.
Con una rápida llamada telefónica a uno de sus
amigos………. Todo se solucionó de manera
expedita y estrepitosa, pero la verdad no es
ni fue la más correcta.
Desde ese momento, Xavier cambio su nombre a José, y al
igual que él de su amada. Además le escribió una carta a sus padres diciendo
que se iba del país pero nunca dijo a
donde… los padres de ambos lo buscaron en algún tiempo, pero sin saber
del accidente y cambio de nombres no pudieron encontrarlos en aquel hospital.
Xavier creyó que se había liberado de sus padres, pues de pronto
ellos dejaron de buscarlo, se la pasaba durmiendo en el hospital, y en él día
trabajaba de una manera forzada, trataba de ser un obrero, algo que le hacía
ganar poco dinero pero al menos le alcanzaba para los gastos más esenciales….
Con el paso de los días hizo amistada con Carlos, Xavier rápido confió en el
doctor y de alguna manera le conto su vida, mientras que el segundo platicaba
poco, por no decir nada de sí mismo.
El joven ex estudiante, comprendió que el doctor era muy solitario, casi huraño,
y comprendió en que lo mejor sería respetar su privacidad. Pero la confianza
también se sembró en el corazón del doctor; pues con el paso de los meses
Xavier llego a vivir en la casa de su nuevo amigo, y vio que esa casa
era un tanto vieja y descuidada, aunque a pesar de todo guardaba un aspecto
elegante, pero eso sí, sombría. Con pocos muebles, apenas lo necesario para
vivir, lo que al principio no tomó mucho en cuenta, pero más tarde le llamo la
atención es una habitación que nunca habría Su anfitrión, o al menos nunca
cuando él se encontraba ahí……
Así pasaron los dos años desde el accidente de Lucrecia, lo
peor es que la Paciente no parece querer despertar. Por lo que en ese mismo día el medico
encargado del caso le recomendó al muchacho
desconectarla, Xavier se opuso completamente, indignado hasta le gritó
al galeno y algunas palabras impropias le profirió. No quería de ninguna manera separarse de ella,
no perdía las esperanzas, estaba unida a ella en mente, alma y corazón.
Mientras que todo esto decía Xavier, Carlos
meditaba
Por lo que ese viernes trece en la madrugada, después de
curar su intento de suicidio Carlos muy serio le pregunta:
— ¿Has tenido relaciones sexuales con Lucrecia?
— ¿Qué? – Xavier se sorprende en exceso. Su amigo no era de
esa clase de curiosos y menos de meterse en la vida privada de los demás
— ¿Qué serías capaz de hacer para que ella siga viva? — le
pregunto de una manera que se le helaron las venas a Xavier, ante el silencio
de este, el doctor continuó:
— ¿Y si hubiera alguna
solución? ¿De verdad lo Harías? ¿Fuera lo que fuera?— Los ojos intensos
de Carlos se clavaron como águila en la mirada desalentada de Xavier. El quien
hasta hace unos momentos creía en la inminente muerte de los dos, ahora se le
presentaba una oportunidad, No podía creer en lo que oía del doctor, por lo que
dijo tímidamente
—No entiendo porque esas preguntas— dice con voz apagada y
lejana
—Lo digo porque no cualquiera guarda un amor tan celoso a
través de los años, y porque estabas a
punto de dar tu vida junto a la de ella.
Xavier lo mira
fijamente; Carlos continua hablando:
— ¿Aceptarías una solución para ella sea cual sea?
— ¡Si lo hubiera claro que lo haría!—
—La hay, pero no es nada convencional— Dice con una
seguridad que pasma— Puedes estar reunido con tu querida Lucrecia….
— ¡Claro que acepto!— Interrumpe Xavier
Espera— continua hablando el doctor de una manera segura y
metódica— Quiero que sepas que s se reúnen los dos, de alguna manera las sombras se mesclaran con la luz, la vida
y la muerte serán una misma…. Lo bueno
será visto de una manera diferente a como es visto el mar… Lo que muchos llaman
cuentos, pueden ser verdad. Ella y tú abrirán los ojos a una realidad
diferente… todo tendrá una óptica
diferente para ustedes. El día será tu
noche y la noche será tu luz…..— Xavier lo mira completamente incrédulo, no
puede evitar sentirse un poco
atemorizado por sus palabras
Carlos sigue con
una voz pausada pero a la vez fuerte y
precisa. –Yo puedo hacer que tú vuelvas a ver a Lucrecia…
Los dos amigos se miran fijamente…. Los segundos continúan
caminando los cuales pesan como rocas sobre rocas.
— ¡Estoy dispuesto!
—Espera que aún no sabes lo que harás.
—Hare lo que sea, le respondió de una manera determinante…
—Piénsalo, ni siquiera sabes lo que te propongo
—No me importa, solo sé que no quiero separarme de
Lucrecia
Carlos se levanta y
dice:
—Debo seguir con mis rondas, mañana a la media noche quiero
hablar otra vez contigo en esta habitación y quiero que estés preparado para lo
que sea, ven con una camisa corta, pues veras salir gotas de sangre… de tu
cuerpo…. Veras líquidos salir del cuerpo de tu novia
—Gracias Carlos
El doctor detiene su marcha, se vuelve a verlo y le dice:
—De ahora en adelante cuando estemos solos puedes llamarme
Darckvard
Xavier no puede estar seguro de lo que vio, tal vez el
cansancio lo engañó… pero creyó ver por unos
segundos a su amigo vestido con una gran túnica negra, y algo así como
unos colmillos sobresalientes………………
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